NUEVA JERSEY El valor de una llamada telefónica a un prisionero cuesta literalmente "un ojo de la cara", por lo que un grupo de residentes y organizaciones comunitarias están pidiendo a la Junta Estatal de Servicios Públicos (BPU) que reduzca la tarifa en los centros penitenciarios.La petición presentada al mediodía de ayer, subraya, entre otras cosas, que "las altas tarifas telefónicas causan muchos efectos negativos a las familias vulnerables del estado".Una llamada de 15 minutos, dentro del estado de Nueva Jersey, tiene un valor aproximado de $8.50 cifra extremadamente alta comparada con las tarifas vigentes en Nueva York que cuestan por el mismo período de tiempo menos de un dólar.Cornell Brooks, presidente del Instituto de Nueva Jersey para la Justicia Social calificó como un abuso lo que las compañías de comunicaciones que operan las prisiones hacen con las familias pobres y más vulnerables.